Si te preguntas «¿cuándo es seguro cortar muros, vigas y forjados?, déjanos adelantarte que esta es una de esas preguntas que, cuando nos la hacen, solemos parar un segundo antes de responder.
Y lo hacemos porque no todo el hormigón se puede cortar sin más, y cuando hablamos de muros, vigas o forjados, ya no estamos ante un simple trabajo de apertura o reforma. Estamos tocando estructura, y ahí las cosas cambian…
Es decir: que cortar hormigón estructural puede ser seguro, sí, pero solo cuando se hace con criterio, conocimiento y, muchas veces, con apoyo técnico. Hacerlo “porque siempre se ha hecho así” es una mala idea.
Qué se considera hormigón estructural (y qué no)
No todo lo que parece macizo es estructural, y esto es importante aclararlo desde el principio.
Hablamos de hormigón estructural cuando el elemento forma parte de la estabilidad del edificio, es decir:
- Muros de carga
- Vigas
- Pilares
- Forjados y losas
Estos 4 elementos transmiten cargas a otros puntos de la estructura. Por el contrario, hay tabiques, recrecidos u otros elementos de relleno que, aunque sean de hormigón, no cumplen una función estructural. Y el problema es que, a simple vista, muchas veces no se distinguen (y aquí empiezan los errores).
El gran riesgo: cortar sin saber qué estás cortando
Uno de los fallos más comunes en reformas es asumir que una pared “no carga” porque siempre ha estado ahí o porque alguien lo ha dicho sin comprobarlo.
Algo que decimos a todos nuestros clientes es que cortar un elemento estructural sin análisis previo puede provocar:
- Fisuras en otras zonas del edificio
- Asientos y deformaciones
- Pérdida de capacidad portante
- Problemas con la comunidad o el seguro
- En el peor de los casos, fallos graves de estabilidad
No es algo inmediato ni espectacular, pero te podemos asegurar que los problemas aparecen con el tiempo, y entonces ya es tarde.
¿Se pueden cortar muros de carga?
La respuesta corta es: sí, pero no siempre y no de cualquier manera. Por no complicarlo demás, podemos decir que los muros de carga se pueden cortar cuando:
- El hueco está correctamente calculado
- Se colocan refuerzos (dinteles, perfiles, marcos estructurales)
- El trabajo se ejecuta de forma controlada y progresiva
Aquí el corte no es solo “abrir un hueco”. Forma parte de un proceso más amplio que incluye refuerzo, apeo y control de cargas.
Cortar primero y pensar después es justo al revés de cómo debería hacerse.
Corte de vigas: máxima precaución
Otro punto muy importante es el corte de vigas. Estas son, probablemente, el elemento más delicado de cortar. Su función es recoger cargas y distribuirlas, y cualquier alteración afecta directamente al comportamiento del conjunto.
En muchos casos, no se deben cortar, y cuando se hace, suele ser:
- Para pasos de instalaciones muy concretos
- Con cálculos estructurales previos
- Con refuerzos específicos
Aquí no hay margen para improvisaciones, sobre todo si no quieres que un corte mal ejecutado en una viga comprometa una planta entera.
Forjados y losas: cortes habituales, pero no inocentes
El corte de forjados es más común de lo que parece: escaleras, huecos para ascensores, patinillos, pasos verticales…
Ahora bien, ¡que sea habitual no significa que sea sencillo! Desde Ansara Taladros, como especialistas en el corte de hormigón, siempre destacamos que, antes de cortar un forjado hay que tener en cuenta:
- Tipo de forjado (macizo, unidireccional, reticular…)
- Espesores reales
- Armaduras
- Apoyos y cargas
Además, el orden del corte y la forma de ejecutar el trabajo es clave para evitar vibraciones o daños colaterales.
El papel del técnico: cuándo es imprescindible
Hay casos en los que no hay debate. Si se va a cortar hormigón estructural, lo normal es que intervenga un técnico (arquitecto o ingeniero). No siempre hace falta un proyecto complejo, pero sí:
- Identificar el elemento
- Definir el refuerzo necesario
- Validar que el corte es viable
La ventaja es que de esta forma se protege al propietario, a la empresa que ejecuta el trabajo y al edificio en su conjunto.
¿Cómo se realiza un corte estructural de forma segura?
Ya casi estamos llegando al final… Cuando el corte está autorizado y definido, la ejecución también marca la diferencia.
Un corte estructural bien hecho implica:
- Cortes precisos y limpios
- Ausencia de vibraciones innecesarias
- Control de cargas durante el proceso
- Respeto absoluto al diseño del refuerzo
Y aquí es donde entran en juego técnicas como el corte con disco diamantado o el corte con hilo. Técnicas en las que, por cierto, desde Ansara Taladros somo especialistas.
Estas técnicas permiten trabajar con precisión milimétrica.
Entonces, por responder a la pregunta que planteábamos al principio, ¿se puede cortar hormigón estructural?
Sí. ¿Y es seguro? Solo cuando se hace con conocimiento, planificación y medios adecuados.
Esperamos que esta información te haya servido de ayuda, y no dudes en contactarnos para contar con un equipo de expertos en tus proyectos de corte de hormigón.
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