Quien ve un corte de hormigón terminado suele pensar que “solo es cuestión de poner la máquina y dejar que el hilo avance”.
Sin embargo, cualquiera que haya estado en obra sabe que la mitad del trabajo ocurre antes de arrancar la máquina. En este sentido, un corte bien planificado fluye; uno mal preparado se convierte en una sucesión de problemas.
En Ansara Taladros, antes de tensar el hilo ya solemos tener muy claro qué va a pasar, dónde, cómo y en qué orden. Y precisamente por este motivo, hoy hemos decidido publicar este artículo para contarte cómo se planifica de verdad un corte con hilo diamantado cuando se hace con método.
El punto de partida: entender qué se va a cortar
Lo primero no es el hormigón, ni la máquina, ni el acceso. Lo primero es entender el porqué. Para ello debemos plantearnos las siguientes preguntas:
- Qué elemento se debe cortar.
- Qué función tiene dentro de la estructura.
- Qué parte debe mantenerse intacta.
Hay veces que un simple hueco para una puerta es eso, un hueco.
Pero otras, detrás del mismo hueco hay vigas, instalaciones, cargas que cambian o un armado que lamentablemente no aparece en los planos. Por eso, antes de tocar nada, es super importante dedicar unos minutos a comprender qué papel juega ese trozo de hormigón dentro del conjunto.
La visita o el análisis previo: la mitad del éxito
Muchos de los problemas que pueden aparecer durante un corte se detectan antes, simplemente mirando bien el entorno. En este sentido, cuando llegamos a obra o cuando recibimos fotos y planos, solemos fijarnos en detalles como:
- Si hay espacio para montar las poleas.
- Si habrá que trabajar desde arriba o desde un lateral.
- Dónde se acumulará el agua de refrigeración.
- Qué elementos podrían verse afectados por vibraciones.
Desde nuestra experiencia te adelantamos que no son cosas que aparezcan en un manual, sino que son las que permiten que el trabajo vaya suave, sin sobresaltos.
Elegir el recorrido del hilo: el “trazado” del corte
Una vez estudiado el elemento, llega la parte que más condiciona todo: el camino que debe seguir el hilo.
- Aquí intervienen varios factores como:
- Grosor del hormigón.
- Forma de la pieza.
- Necesidad de cortar por secciones.
- Presencia de armaduras o elementos que no conviene tocar.
En ocasiones el recorrido es evidente. Sin embargo, en otras muchas es necesario probar distintas configuraciones hasta encontrar aquella que permita avanzar sin forzar el cable ni la máquina. Y este paso, aunque no se vea, es tan técnico como el propio corte.
Preparar el entorno: accesos, seguridad y retirada de piezas
Otro aspecto que conviene remarcar es que, antes de empezar a cortar, es importante tener claro qué va a pasar con lo que se corta. Por ejemplo, si la pieza es pequeña, se retira a mano; si es grande, hay que pensar dónde apoyará, cómo se sujetará o cómo se bajará sin riesgo.
Adicionalmente, es importante prever la gestión del agua. En este sentido, el hilo diamantado trabaja siempre refrigerado, lo que implica canalizar el agua y el lodo para que no afecten a zonas sensibles de la obra.
A esto se suma la señalización, los EPIs, las distancias de seguridad y la colocación de refuerzos si la estructura lo necesita. Vamos, lo que seguramente ya sepas…
En resumen: todo lo que garantiza que el corte será seguro para las personas y para el edificio.
La coordinación con el resto de oficios
La coordinación con el resto del entorno y edificios es otro de los puntos más relevantes a tener en mente. A veces el corte parece un trabajo aislado, pero casi nunca lo es. Detrás suele venir un instalador, un carpintero metálico, un equipo de demolición o un refuerzo estructural. Y si nos coordinamos antes, evitamos que un detalle deje a alguien bloqueado.
Y te podemos asegurar que, cuando todo el mundo está alineado, la obra avanza sin saltos ni rectificaciones.
Cuando por fin arranca la máquina
Llegados a este punto (aquel en el que el hilo empieza a moverse), casi siempre sentimos que el trabajo más difícil ya está hecho.
El corte suele ser la parte más visible, pero la que menos sorpresas trae si todo se ha planificado bien.
Durante la ejecución vamos ajustando la tensión, corrigiendo ligeros desvíos y controlando la refrigeración.
Pero el grueso del trabajo, el que determina el resultado, es el que se hizo antes en la interpretación de la estructura.
Por qué esta forma de trabajar marca la diferencia
Quizás te parezcan muchos pasos. Sin embargo, la realidad es que, si bien cortar hormigón con hilo diamantado es una técnica muy precisa, su precisión depende en gran medida de la planificación.
Y desde Ansara Taladros sabemos que lo que ofrecemos no es solo maquinaria: es criterio.
Si tienes un corte que requiere un enfoque cuidadoso, podemos ayudarte a plantearlo desde el principio para que todo vaya como debe.
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