El hilo diamantado nació como una solución para cortar piedra en canteras, pero hace tiempo que su papel en la ingeniería civil y en la demolición controlada se volvió imprescindible.
En este sentido, hoy en día, cuando un proyecto exige precisión o cuando la estructura no permite golpes, vibraciones o improvisaciones, este sistema es el que mejor responde.
En Ansara Taladros lo utilizamos en entornos muy distintos: desde pequeñas intervenciones en edificios en uso hasta trabajos de gran envergadura en infraestructuras.
Y si algo hemos aprendido con los años es que no hay dos cortes iguales, y que el verdadero valor del hilo diamantado aparece cuando la obra pone a prueba nuestras soluciones.
Por qué el hilo diamantado encaja tan bien en proyectos de ingeniería
En ingeniería civil se trabaja con estructuras que no admiten errores, como puentes, presas, muros de contención, cimentaciones, túneles… y muchos otros.
Y la mayoría de estos elementos están sometidos a cargas importantes y forman parte de sistemas que dependen unos de otros..
Por este motivo, siempre que es necesario intervenir sobre alguna de estas estructuras, lo que se necesita es una técnica que permita actuar con una elevadísima precisión y control.
Y como ya hemos mencionado en otros muchos artículos de nuestro blog, el hilo diamantado permite avanzar justo por donde se ha trazado, sin transmitir golpes ni comprometer la estabilidad de los elementos vecinos.
Gracias a esa capacidad de “no molestar” a la estructura el hilo de diamante se ha convertido en la opción preferida de los ingenieros cuando hay que cortar hormigón armado de gran espesor.
Ejemplos reales de aplicaciones
Para que se entienda mejor dónde aporta valor este método, queremos compartirte algunos de los casos donde más lo utilizamos.
- Uno de ellos es el desmontaje de grandes bloques de hormigón, típicos en cimentaciones antiguas o en elementos que hay que retirar parcialmente. En estos casos, el hilo rodea la pieza y la separa con suavidad, sin provocar fracturas inesperadas.
- El segundo escenario más habitual es el trabajo en presas, en puentes o infraestructuras hidráulicas. Como te puedes imaginar, un corte mal hecho puede alterar tensiones internas, por lo que, el hilo diamantado, que permite intervenir sin generar vibraciones, no compromete la seguridad de la obra.
- También lo aplicamos en túneles y espacios reducidos, donde ni el espacio ni la geometría permiten usar maquinaria convencional. El hilo, dado que se puede dirigir mediante poleas, se adapta a rincones donde ningún disco podría entrar.
- Y luego están las demoliciones controladas de edificios (o partes de ellos). Cuando hay que retirar solo una zona concreta (como puede ser una viga) sin afectar al resto, el hilo es la herramienta que da esa tranquilidad que en obra tanto se agradece.
En todos estos casos, te aseguramos que lo importante no es solo cortar, sino hacerlo sin alterar el comportamiento del resto de la estructura.
La demolición controlada desde la perspectiva de obra
Quien ha trabajado en demoliciones sabe que el reto no es derribar, sino no derribar lo que no toca.
Ahí es donde el hilo diamantado se vuelve especialmente valioso, ya que permite desmontar por partes, separar elementos pesados sin que caigan de forma incontrolada y planificar cada movimiento con antelación.
Nosotros, con bastante frecuencia, nos encontramos con oficinas, viviendas o industrias en funcionamiento…
Y lógicamente no podemos permitirnos llenar todo de polvo, ni podemos dejar la estructura vibrando como si fuese un tambor. Y en estos casos, con el hilo trabajamos de manera discreta sin interrumpir el día a día de quienes están alrededor.
Un método que facilita el trabajo conjunto con ingenieros y arquitectos
Algo que valoran mucho los equipos técnicos es la previsibilidad de este sistema.
El hilo sigue exactamente el recorrido marcado, lo que permite planificar el desmontaje con una precisión que otros métodos no ofrecen.
En proyectos complejos suele ser habitual trabajar codo con codo con ingenieros, revisando juntos el orden de los cortes, la forma de cada pieza y los puntos por donde se va a actuar.
Ese trabajo de coordinación hace que el resultado sea más seguro y, muchas veces, más rápido.
La experiencia y el criterio, igual de importantes que la herramienta
La experiencia es otro de los puntos que debemos tocar: el hilo diamantado es una tecnología formidable, pero por sí solo no resuelve nada.
La clave está en saber cuándo usarlo, cómo instalarlo, qué tensión aplicar, qué velocidad elegir y cómo responder si el material no se comporta como se esperaba.
Por este motivo, si estás trabajando en una obra donde necesitas cortes limpios y controlados, no dudes en contactarnos, podemos ayudarte a planificar y ejecutar el trabajo con este sistema.
📞 689 24 22 68 – 917 963 806 | 📧 info@ansarataladros.com | 📍 Servicio nacional